UNA MIRADA CONTEMPORÁNEA A LA COCTELERÍA COLOMBIANA
La cocina colombiana lleva años construyendo un relato
alrededor del origen y biodiversidad; la coctelería, en cambio, apenas empieza
a consolidar ese discurso con verdadera profundidad. Hoy la conversación no se
limita a incorporar frutas locales en una receta clásica, sino a entender cómo
se comportan los ingredientes dentro del vaso y qué procesos requieren para
sostener una propuesta de alto nivel.
En esa búsqueda, el Caribe ha sido uno de los puntos de partida más interesantes en esa exploración porque tienen ingredientes como: el zapote costeño, corozo, piña madura, albahaca morada o guanábana que ofrecen aromáticos intensos, acideces irregulares y texturas complejas que se convierten en insumos generosos, pero exigentes y que al trabajarlos implica método.
