DE UNA CENA A UNA MARCA GLOBAL DE LUJO: LA HISTORIA DE ROBERT DE NIRO Y NOBU HOSPITALITY
Antes de convertirse en socio de una marca internacional de restaurantes y hoteles, Robert De Niro fue un comensal cautivado por la cocina de Nobu Matsuhisa. Una visita al restaurante del chef en Los Ángeles, a finales de los años ochenta, abrió una conversación que terminaría llevando sus sabores a Nueva York y, años después, su concepto de hospitalidad a los principales destinos del mundo.
Una historia que
vuelve a cobrar actualidad con el reconocimiento que recibió NOBU Hotel Los
Cabos en los Readers’ Choice Awards 2026, publicados este mes. La propiedad
alcanzó el tercer puesto en la selección de hoteles de México de Condé Nast
Traveler, en Estados Unidos, con una puntuación de 98,26. Mientras que, en la
edición británica, ocupó el séptimo lugar de la categoría México, con 97,00
puntos. Ambos resultados corresponden a las valoraciones de los lectores sobre
sus experiencias de viaje.
Este mismo mes,
el medio especializado en turismo en español, Portal Destino, incluyó a NOBU Residence
Los Cabos entre “los 10 hoteles más exclusivos del mundo”.
Una sociedad
que comenzó en la mesa
De Niro insistió
durante varios años en que Matsuhisa abriera un restaurante en Manhattan. El
proyecto se concretó en 1994 con Nobu en Tribeca, punto de partida de una
expansión que unió al actor, al chef y al productor Meir Teper alrededor de una
propuesta culinaria con identidad propia.
El paso a la
hotelería surgió de una observación de De Niro: los restaurantes Nobu podían
convertirse en un atractivo para los hoteles que los alojaban. En 2013 abrió el
primer NOBU Hotel en Caesars Palace, Las Vegas, trasladando al alojamiento la
atención al detalle y la experiencia gastronómica de la marca.
Hoy, su
colección incluye hoteles en destinos como Chicago, Miami Beach, Londres,
Barcelona, Marbella y Marrakech. La gastronomía sigue siendo el hilo conductor,
mientras que cada propiedad incorpora elementos del lugar donde se encuentra.
“Los hoteles
NOBU ofrecen una infraestructura japonesa contemporánea y minimalista, con un
servicio de altísima calidad y una experiencia centrada en la gastronomía,
donde cada propiedad tiene la labor de incluir ingredientes y sabores locales a
la propuesta mundialmente conocida de Nobu Matsuhisa”, señaló Luciano Valdez, gerente
general de NOBU Hotel Los Cabos.
“NOBU se
incorpora en el entorno de los destinos donde abre sus hoteles, sumando identidad
local a su diseño y propuesta de sabores”, agregó.
Japón y
Latinoamérica en una misma cocina
La conexión
latinoamericana forma parte de la identidad de Nobu. La trayectoria de
Matsuhisa en Sudamérica influyó en una cocina que combina técnicas japonesas
con sabores peruanos, un encuentro que también está presente en el restaurante
NOBU Los Cabos.
Frente al océano
Pacífico, su propuesta reúne platos de autor y creaciones que incorporan
influencias mexicanas e ingredientes locales. Esa relación entre cocina y
territorio permite acercarse a la marca desde sus sabores y entender por qué la
mesa ocupa un lugar central en la estancia.
La oferta del
complejo se amplía con Muna, cuyo menú interpreta sabores del Mediterráneo a
través de ingredientes del Pacífico mexicano y de productores locales. Otras
alternativas incluyen cocina mexicana contemporánea y especialidades de
steakhouse, que también formaron parte de las excelentes valoraciones de los
lectores de Condé Nast Traveler.
El paisaje de
Los Cabos como parte de la estancia
Ubicado en Baja
California Sur, en el extremo meridional de la península de Baja California, NOBU
Hotel Los Cabos combina arquitectura de inspiración japonesa con materiales y
acabados mexicanos. El diseño prolonga en los espacios de descanso la identidad
que la marca de De Niro desarrolló alrededor de sus restaurantes.
El complejo
cuenta con 200 habitaciones y suites, además de 60 residencias, y suma piscinas
y Esencia Wellness Spa a su oferta gastronómica. Su servicio se inspira en el omotenashi:
el principio japonés de hospitalidad que pone atención en las necesidades del
huésped y en los detalles de la experiencia.
Más de tres
décadas después de la apertura de Nobu en Tribeca, el reconocimiento en Los
Cabos ofrece una nueva mirada sobre aquella sociedad: una colaboración nacida
alrededor de una mesa que llevó la cocina de Matsuhisa al diseño, el descanso y
la forma de recibir a los viajeros.

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