Hoy, viajar siendo cat lover o hacerlo acompañado de un felino es más fácil que nunca. En Booking.com, hay miles de alojamientos que no solo aceptan mascotas, sino que celebran la esencia gatuna con espacios tranquilos, diseños acogedores y, en algunos casos, con gatos residentes que ya son parte de la experiencia. En este Día Mundial del Gato, la plataforma invita a descubrir destinos donde los felinos no son un detalle, sino parte del alma del viaje.
Estambul, Turquía: la ciudad donde los gatos son patrimonio vivo
En
Estambul, los gatos no pertenecen a nadie y, al mismo tiempo, son de todos.
Pasean entre mezquitas, ruinas bizantinas y cafés centenarios con la
naturalidad de quien conoce bien su territorio. Esta relación histórica entre
la ciudad y sus felinos convierte cada caminata en un encuentro inesperado:
gatos durmiendo sobre columnas antiguas, observando el Bósforo o acompañando
silenciosamente a los viajeros.
Dónde
hospedarse: Empress Zoe
Situado junto a las ruinas de un antiguo baño
del siglo XV, este hotel boutique es hogar de varios gatos residentes que
recorren sus jardines cubiertos de hiedra y terrazas con vistas al mar. Con
muros de piedra, textiles turcos tradicionales y una atmósfera íntima, es el
tipo de lugar donde el viajero entiende rápidamente que el gato siempre va un
paso adelante.
Madrid, España: vida urbana, terrazas y viajes con gatos
Madrid
es una ciudad vibrante, cultural y cada vez más abierta al turismo pet-friendly.
Entre museos, barrios históricos, parques y terrazas, la capital española ha
sabido integrar a las mascotas en la experiencia urbana, permitiendo que los
viajeros no tengan que dejar atrás a sus compañeros felinos. Viajar con gatos
en Madrid es descubrir una ciudad que combina ritmo y comodidad, con espacios
amplios, servicios adaptados y una mentalidad cada vez más inclusiva para
quienes entienden el viaje como una experiencia compartida.
Dónde
hospedarse: Hard Rock Hotel Madrid
Este hotel urbano con identidad musical destaca
no solo por su diseño contemporáneo y ubicación estratégica, sino por su
enfoque real hacia las mascotas. Acepta varios gatos por habitación y ofrece
comodidades específicas para ellos, como camas y boles, asegurando una estancia
cómoda tanto para humanos como para felinos.
Roma, Italia: historia eterna y gatos guardianes
Roma
no se entiende sin sus gatos. Desde la Antigua Roma, los felinos han convivido
con templos, foros y plazas, convirtiéndose en guardianes silenciosos de la
historia. Hoy, su presencia sigue siendo protagonista en lugares como Largo di
Torre Argentina, uno de los santuarios de gatos más famosos del mundo, donde
decenas de felinos viven entre ruinas milenarias. Caminar por Roma implica
cruzarse con gatos descansando sobre columnas antiguas, observando desde
balcones o acompañando al viajero en plazas tranquilas.
Dónde
hospedarse: Hotel de Russie
A pocos pasos de la Plaza del Popolo y cerca del
famoso santuario, este hotel de lujo silencioso ofrece jardines secretos donde
la naturaleza y la calma dominan el ambiente. Los gatos locales suelen aparecer
como invitados espontáneos, reforzando la sensación de oasis urbano.
Kioto, Japón: minimalismo, arte y contemplación felina
Kioto
invita a mirar con atención. Entre templos, jardines zen, callejones
tradicionales y rituales cotidianos, la ciudad propone una experiencia basada
en la contemplación y el equilibrio. En este contexto, los gatos encajan de
forma natural: aparecen en barrios históricos, en cafés artísticos y en relatos
visuales que celebran la calma. Japón tiene una conexión cultural profunda con
los felinos, vistos como símbolos de buena fortuna y sensibilidad estética. En
Kioto, esta relación se percibe en la manera en que los gatos se integran al
paisaje urbano, casi como extensiones vivas del entorno.
Dónde
hospedarse: Hotel Anddoggy Kyoto Nijo
Este espacio combina arte contemporáneo y
tradición japonesa en una atmósfera minimalista y petfriendly que
recuerda a una galería habitable. Ideal para viajeros creativos y amantes de
los gatos, invita a la contemplación tranquila, muy similar a observar a un
felino en un jardín zen.
Nueva York, Estados Unidos: un gato con historia propia
La
relación de Nueva York con los gatos está profundamente ligada a su escena
cultural. Han sido compañeros de escritores, artistas y músicos; protagonistas
de relatos urbanos y símbolos de refugio en una ciudad que siempre está en
movimiento. Entre paseos por Central Park, visitas a museos y recorridos por
calles icónicas, los gatos aparecen como observadores silenciosos del ritmo
neoyorquino, aportando una dosis inesperada de calma.
Dónde
alojarse: The Algonquin Hotel
Hogar histórico de gatos como Hamlet y Matilda,
este icónico hotel celebra su presencia con espacios dedicados en el lobby,
tradiciones literarias y eventos especiales. Más que pet-friendly, es un
homenaje a la convivencia entre viajeros, escritores y felinos con personalidad
propia.
En esta fecha, Booking.com invita a viajar con curiosidad, respeto y un espíritu tan libre como el de los felinos. Porque algunos destinos se descubren mejor siguiendo huellas suaves… y un par de bigotes atentos

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